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- y al polvo volverás | Luiz Simoes Contem
...y al polvo volverás En proceso - Coming soon - Em breve …y al polvo volverás es un proyecto recién empezado en el que estoy utilizando, como pigmentos para una serie de pinturas, tierras, arenas y piedras trituradas que he ido recolectando durante décadas en los lugares por donde he viajado a lo largo de mi vida. Aunque conceptual y formalmente está bastante avanzado, aún se encuentra en la fase inicial de producción. B P S - Arena del Sahara, grafito y dióxido de titanio sobre lino. 130 x 81 cm. Avanzando por este inmenso desierto, día tras día acampo donde quiera que esté cuando se acerca la hora mágica del crepúsculo. Los azules profundos ceden espacio a los rojos, los lilas, los grises y al negro. En la más extrema soledad que he experimentado jamás, preparo mi cena, escucho mi música, escribo y contemplo el más majestuoso y desconcertante de todos los cielos, que me aplasta sobre la Tierra y me invade con un profundo sentimiento de pequeñez. Como cada grano de arena en este vasto desierto, cuán diminutos e insignificantes somos en el Cosmos. Argelia, diciembre de 1988 ÉTER - instalación audiovisual para 4 proyectores de diapositivas, luz y humo, proyectada sobre la pintura "Mis planes". 5,2 x 1,95 m. ÉTER Del latín æthēr y del griego aithēr: cielo, firmamento, el aire puro y brillante de arriba. En sánscrito “akasha”, el quinto elemento, el espacio en cual todo existe, el que no tiene la firmeza de la tierra, la frescura del agua, el calor del fuego, ni el movimiento del aire... El Éter Luminífero, que creían los antiguos llenar todo el oscuro cosmos y permitir que viajara la luz. La esencia misma del vacío. Vacío, en el cual me encuentro, y que me conduce a la incontestable pregunta... “la nada primordial”, anterior a la materia, a la energía y a todo lo que hemos a entendido o inventado. “La nada” que me redime, que me pone en mi condición de polvo, al cual todo volverá. Que me enseña el sinsentido del todo y todo el sentido de mi breve existencia, en paz con nuestra pequeñez, con nuestra irrelevancia, con nuestra finitud y libre de la búsqueda por la eternidad. Khumbu, diciembre 2024 Work in process Home
- Fozen | Luiz Simoes Contem
Frozen Hoy, cuando la fotografía deja de tener una de sus funciones históricas, la de preservar el pasado y se convierte en herramienta social para enseñar el presente, Frozen (congelado), propone una reflexión sobre lo que hemos tenido, lo que hemos soñado, lo que ya no tenemos y lo que podemos conservar o rescatar de nuestros ideales y nuestras relaciones humanas. A principios de los años ochenta, recibí de Kodak muestras de una nueva película, desarrollada específicamente para fines técnicos y científicos. Realicé varios experimentos y la definición de imagen era la mejor que había visto jamás, pero el contraste era exagerado y por mucho que utilizara procesos ultra compensadores, no conseguí la riqueza tonal que buscaba. Años más tarde, Kodak desarrolló un revelador específico para aplicaciones pictóricas con esta película. Probarlo puso un fin a mis experimentos químicos. Todo lo que yo había buscado siempre en nitidez y riqueza tonal estaba allí. Muy probablemente los científicos de Kodak habían desarrollado su revelador dentro de las mismas bases que yo había estado probando. Fenidona como único agente revelador y sulfito de sodio como antioxidante, pero añadiendo una pequeña cantidad de Benzotriazol como agente anti‐fog, y sus resultados fueron mejores que los míos. Aquello fue un marco en mi relación con la fotografía. Me hizo repensar que buscaba en ella, como medio de expresión, más allá de la técnica y la ciencia. Se acababan los experimentos científicos y aquella se convertiría en mi única película, con pocas variaciones en su revelado, que me permitieran adecuar el contraste a lo que yo quisiera expresar. Cuando Kodak dejó de fabricar esta película, compré todo el estoque disponible en las tiendas de Barcelona. Sabiendo que a veinte grados bajo cero se paraliza el envejecimiento de las emulsiones fotográficas blanco y negro, las guardé en mi congelador, como una reliquia, esperando una ocasión especial. Una década había pasado cuando mi amigo, Manoel Morgado y yo decidimos vivir el antiguo sueño de realizar una travesía invernal en el Himalaya, caminando sobre el río Zanzkar congelado. Durante el mes de enero, el lecho de este río se congela, convirtiéndolo en la ruta invernal utilizada por los Zanzkaris desde hace siglos. Era hora de descongelar película, descongelar el viejo sueño y casi congelarnos a treinta grados bajo cero dentro de un estrecho y sombrío cañón del Himalaya. La película estaba intacta, el sueño seguía vigente, la amistad viva. Pero en realidad, la primera ocasión en la que saqué mi reliquia del congelador fue cuando decidimos Pepe Font de Mora y yo, hacer juntos una travesía en bicicleta por el Sáhara. Era el año 2008, Pepe y yo nos reencontrábamos, después de más de una década sin vernos, sin embargo nuestra amistad seguía intacta y el sueño más vivo que nunca, pero la única fotografía que llegué hacer en aquel viaje discursó sobre el fracaso de un sueño. No del nuestro, sino de otros… desconocidos. Un pequeño punto claro en la llanura desértica nos llamó la atención y nos desviamos de la línea recta que trazábamos a brújula, para averiguar de qué se trataba. Un cuerpo humano en estado parcial de putrefacción yacía eternamente en medio a tanto vacío. Alrededor suyo no había una mochila, un bolso, una simple botella con agua... apenas un par de zapatos dejados unos metros atrás. Lo último de lo que se había despojado. Pensé inmediatamente en aquellos que abandonan sus tierras, sus culturas, sus familias en búsqueda de una vida más digna. Y esta vez fue mi corazón el que se congeló, avasallado por un profundo sentimiento de pena y tristeza, al pensar en aquellos que se quedarán para siempre sin noticias, sin saber si fueron olvidados o si perdieron a un ser querido. Afortunados somos, al poder rescatar sueños, amistades y otras cosas paralizadas en el tiempo. Pero que pequeños somos, al ser conscientes de que la vida no se congela. Quizá, por ello algunos pretendan tanto “congelar el momento”, como se suele decir en fotografía. Yo, no he tenido jamás esta pretensión. Muy pronto - Em breve - Coming soon Home
- Violame | Luiz Simoes Contem
ViolaMe , pared izquierda - Óxido de Hierro y terracota en medio acrílico sobre tela. 5,2 x 2 m. ViolaMe Un día un primer humano habrá dicho, “Esta cueva es mía”. Durante mucho tiempo he pensado realizar una obra en la cual expresara la idea de que la violencia no es una característica natural del ser humano, como suelen decir, sino que proviene de la necesidad de reacción delante de una circunstancia indeseada, sintiéndose agredido, violado. Cuando los filósofos Luca De Pietri y Giorgio Palma me invitaron a participar en el evento Il Corpo Violato, promovido por la Fundación ArtPhilein, en Italia, sentí que este sería el catalizador de este antiguo proyecto, una videoinstalación en la que un personaje fuera invadido en su espacio, física y culturalmente. Desde el principio establecí una relación entre música y cultura, lo que me condujo a la idea de combinar el nombre de un instrumento musical y la palabra violencia. Este fue el inicio de ViolaMe. El cosa es un personaje que no que no importa, no representa nadie. Su cara es blanca y plana, sin carácter y habita un ambiente impregnado de su presencia. Como una celda, este ambiente está formado por tres pinturas de gran formato que representan las paredes. Utilizando placas de hierro oxidado, estampo en las telas marcas, formas, y con y terracota grabo marcas de mi propio cuerpo en las pinturas, que luego son recubiertas con óxido de hierro, al punto de casi desaparecer. Cuatro personas entran en este espacio empujando un piano, y con el crean un muro que divide la celda en dos lados. Al notar la presencia de El cosa al otro lado, los invasores empiezan a apilar libros sobre el piano, irguiendo con su cultura una barrera aun más alta. Luego traen tres sillas, tres violas y empiezan a afinar sus instrumentos. Sintiéndose invadido, El cosa expresa su descontento con la situación pero, no consiguiendo establecer diálogo, rechaza la invasión destruyendo los elementos que la representan. Su comportamiento agresivo in cresciendo, conduciéndole a sentimientos de dolor y pena por sí mismo y por su agresor es mi principal discurso en ViolaMe, la involuntariedad y la tristeza contenidas en la violencia y la apatía de la sociedad moderna delante de ello. Transcrito de la conferencia a la que Luiz Simoes fue invitado por la Fundación Artphilein en febrero de 2010 en Italia para presentar los proyectos ViolaMe y Música para 18 cosas a los artistas y filósofos participantes en el evento Il Corpo Violato. Making of ViolaMe - video 8 minutos La composición Trío para violas y piano ausente reflexiona sobre la autocomplacencia y etnocentrismo en que a veces caemos, no solo en la cultura occidental sino en todas. En el contexto de la instalación ViolaMe, alude al marcado contraste que se da cuando nos encerramos en nuestros propios valores, en nuestra propia alienación y ésta se convierte en un antifaz que nos impide actuar y ser consecuentes. La pieza esta construida sobre un patrón armónico que se repite y sobre el cual se dibuja una línea melódica melancólica; la parte central alude a procedimientos de contrapunto, que representan la búsqueda de una raíz en el pasado, pero que al no resolverse hacia el presente, vuelve al patrón inicial, constante, obsesivo y distanciado. Iván Lorenzana Compositor 00:00 / 07:08 ViolaMe - obra completa. Video - 7 minutos Apoyo Home
- Contacto | Luiz Simoes Contem
Luiz Simoes contemporary artist Barcelona +34 619333724 Calle Santa Madrona, 15 Local 9 - Barcelona Rio +5521 974555159 Rua 16, nº28 / 2 Praia de Itaipuaçu. Maricá - Rio de Janeiro luiz@luizsimoes.com www.luizsimoes.com
- Óxido | Luiz Simoes Contem
ÓXIDO Es una bella y a la vez sencilla reflexión, la de que el árbol crece en dos direcciones. La copa es bella y la raíz, invisible. Aquello que vemos, muchas veces viene de lo que es profundo, obscuro, oculto. La metáfora de la oxidación como marco del inicio, puede parecer absurda. Normalmente la asociamos al envejecimiento, al desgaste, al paso del tiempo. Pero la oxidación debería llevarnos a reflexionar sobre que hace falta para que algo se oxide y la respuesta es obvia. Oxígeno. Sin embargo, hubo un largo período en el cual nuestra atmósfera fue tóxica e inepta a la vida; hasta que los primeros seres vivos empezaran a transformar aquella primitiva atmósfera precámbrica, llenándola de oxígeno a través de la fotosíntesis. Por lo tanto, para que algo se oxidara era necesario que algo naciera, existiera; en sentido más profundo que pueda tener la palabra existencia. Una roca o hasta mismo el universo que conocemos dejarán de existir un día, pero el tener conciencia de esta finitud nos os transforma en seres inquietos, reflexivos, llenos de preguntas incontestables, llenos de sed. “Óxido” es una segunda interpretación de mi reflexión más primordial, que está presente en toda mi obra, la existencia. Es una extensión de mi anterior proyecto “Tempo”, empezado en 2006 y todavía inacabado. Mientras “Tempo” es fotografía y trata de la irreversibilidad, a través de la idea de fotografiar con cámaras construidas para una situación específica y que solo tienen una única placa de película, donde no existe una segunda oportunidad; “Óxido” es pintura, es alterable durante todo el proceso, de la primera hasta la última linea, pincelada o mancha. Es el deseo de creer que sí, podemos y debemos intervenir, crear el destino y hacer de nuestra breve existencia el momento y lugar para ser y dar lo mejor que podamos. Todo tiene un comienzo, todo tiene un fin. Crear es minimizar la angustia de saberlo. Es quizá llegar a no sufrir por ello, a través de la reflexión, en procesos que son como obscuras y subterráneas raíces, invisibles para los demás, pero que alimentan y dan forma a lo que hacemos visible. El Bardo - Óxido e Hidróxido de hiero, acrílica y cuerdas de contrabajo sobre tela en madera. 300 x 180 cm Paraíso, cielo, infierno, purgatorio, el bardo, son conceptos presentes en diversas culturas. La búsqueda de un sentido, de un destino, un lugar donde seamos eternos. El Bardo es mi reflexión sobre la idea de que este lugar es aquí mismo, en nuestra simple y limitada existencia; donde habitan nuestros sueños, nuestros ideales, nuestros dramas y conflictos, nuestras preguntas y nuestra falta de respuestas, nuestras frustraciones y realizaciones, nuestro empeño por ser y dar lo mejor que podamos. El Bardo es quizá lo mejor que haya pintado hasta hoy, posiblemente lo más cercano a lo que busco, una de mis obras que más represente este momento de mi vida, tan lleno de verdadero amor por lo que hago y por personas que habitan mi vida. Sobre él, flota el sentimiento de que mucho queda por hacer; el eterno "y lo que queda!" Mientras estemos aquí. Empatía - Oxido e hidróxido de hierro y viruta de hierro sobre tela en madera con imanes. 88 x 100 cm Óxido nº 1 - Óxido e hidróxido de hierro, acrílica e hierro oxidado sobre tela en madera. 70 x 70 cm Óxido nº 2 - Óxido e hidróxido de hierro y alambre oxidado sobre tela en madera. 110 x 70 cm Óxido nº 3 - Óxido e hidróxido de hierro, cuerda de contabajo e hierro oxidado sobre tela en madera. 110 x 70 cm Popocatépetl - Ceniza volcánica y óxido de hierro sobre tela en madera. 120 x 35 cm. Espectróxido - Placas de hierro, óxido e hidróxido de hierro y cuerdas de piano sobre tela en madera. 150 x 97 cm Espectróxido invertido - Óxido e hidróxido de hierro y cuerdas de piano sobre tela en madera. 150 x 97 cm La cuerda floja - Óxido de hierro y disco abrasivo roto sobre tela y cuerda de piano en reja de hierro. 64 x 43 cm La caja - Óxido de hierro y cuerdas de piano en caja de hierro. Instalación sonora/sensorial 230 x 150 x 180 cm Museo internacional del Barroco, Puebla - México. Octubre/Noviembre de 2024 Apoyo Home
- Prost | Luiz Simoes Contem
PROST Kunsthalle - Museumsquartier, Viena. Marzo 2012 Fundación Joan Miró, Barcelona. Marzo / junio 2015 Todavía fluyendo a través del Universo, la onda electromagnética de 160,2GHz llamada radiación del fondo cósmico es, supuestamente, el eco del Big Bang. Normalmente asociamos la idea de eco como el post-algo, pero difícilmente la concebimos como algo previo, como causa de un nuevo drama que evoque una nueva reverberación, produciendo, tal vez, otro estado y así sucesivamente. Un Universo en expansión, camino hacia un nuevo colapso, es parte de una “libertad evolutiva” que quizás solo en la caída encuentre una forma de renacer. Kunsthalle - Museumsquartier. Viena, marzo de 2012 Fundación Joan Miró. Barcelona, marzo / junio de 2015 En un vernissage los invitados están tomando copas de vino (copa como metáfora de celebración, clímax, felicidad). En el centro de la sala una mesa de vidrio con cuatro altavoces situados en las esquinas, está colgada por cables de acero. Los altavoces reproducen el agradable sonido de copas de cristal resonando. Este sonido armónico empieza a subir de volumen, molestando al público. En este punto, se escucha una advertencia a través del altavoz. Atención por favor. Le informamos que su copa puede explotarle en la mano en cualquier momento. Le aconsejamos dejarla sobre la mesa. Seguir sujetándola será por su cuenta y riesgo. Nadie asumirá ninguna responsabilidad sobre ello. Las personas comienzan a dejar sus copas en la mesa y el sonido explota algunas copas cercanas a los altavoces. La mesa, llena de copas, empieza a subir lentamente. El sonido sube fuertemente y, a gran altura, la placa de vidrio, no resistiendo, se rompe. Una enorme cascada de vidrio cae sobre una placa de madera negra cubierta de resina de poliéster posicionada en el área de impacto. Al solidificarse la resina, los brillantes trozos de cristal quedan adheridos a la superficie negra, como metáfora de un nuevo universo, conteniendo orden y entropía. PROST Viena , 2012 - Resina de poliéster, vidrio y copas de vino sobre madera teñida. 210 x 130 cm PROST Barcelona , 2015 - Resina de poliéster, vidrio y copas de vino sobre madera teñida. 260 x 160 cm Ensayo técnico a escala reducida Apoyo Home
- Tempo | Luiz Simoes Contem
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- Libros | Luiz Simoes Contem
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- 10 Triptics | Luiz Simoes Contem
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- Musica para 18 cosas | Luiz Simoes Contem
Música para 18 cosas En 2006, presenté en Suiza mi instalación audiovisual Réquiem para 2 Basuróphonos, para la cual había construido dos instrumentos de cuerdas similares a un violoncelo y un contrabajo y también había compuesto la música, hecho que sorprendió a algunos, pues no soy músico ni lutier. Pero en el fondo el resultado era una obra visual, lo que siempre había hecho. Años más tarde decidí trabajar en algo que no tuviera la imagen como resultado y que no se esperara de de mí. Algo que yo mismo supiera no estar preparado para hacerlo. Decido entonces componer una pieza musical para ser interpretada por una orquesta con instrumentos construidos por mí; cuestionando qué hacemos de nuestras vidas, qué esperamos de las personas. ¿Por qué lo primero que preguntamos al conocer a alguien es a qué se dedica, estableciendo filtros para nuestro entorno de relaciones? Construí los instrumentos de manera poco convencional, cuestionando también cómo esperamos que sean las cosas, además de las personas. Decido también inspirarme en la obra maestra de alguien que considero uno de los mayores compositores contemporáneos, Music for 18 musicians, de Steve Reich y de hecho le dedico la obra, pero esta no es la música, ni los instrumentos, sino el hecho de que yo haga algo que no esperen que haga. Al igual que en la obra de Reich, pulsación y respiración aluden al tiempo y a la vida. El concierto empieza con un estetoscopio en mi pecho y mis pulsaciones cardíacas sonando en directo, haciendo de metrónomo en la parte inicial de la obra, que se divide en ocho secciones: pulsación, respiración, crecimiento, tormento, caos, armonía, respiración y pulsación; creando un círculo sin fin a través del existir, el crecer y el tormento causado por la sensación de que el crecimiento genera aun más interrogantes. Música para 18 cosas está repleta de elementos que marcaron mi vida en las últimas décadas. Mis deseos, mis frustraciones y realizaciones respecto a lo que hice, lo que hago y lo que aun me gustaría hacer, cuestionando lo que somos, con más y más preguntas a cada instante. Transcrito de la conferencia a la que Luiz Simoes fue invitado por la Fundación Artphilein en febrero de 2010 en Italia para presentar los proyectos Música para 18 cosas y ViolaMe, a los artistas y filósofos participantes en el evento Il Corpo Violato. Fundación Miró. Barcelona, 2019 Entrevista, vídeo 8 minutos Obra completa, vídeo 24 minutos Basuróphonos Basso, Mezzo y da Gamba 00:00 / 00:30 Tubóphonos Basso y Barítono 00:00 / 00:38 El Cutrecordio 00:00 / 00:27 El Martillo 00:00 / 00:08 Maracalata 00:00 / 00:36 Violoca Vidriáphono 00:00 / 00:08 La voz El Tormentophone 00:00 / 00:16 La Rueda 00:00 / 00:19 Mi corazón 00:00 / 00:22 Sesión de grabación. Auditori La Fontana. Barcelona, junio 2011 Première en el Teatro Espace. Italia 2010 Día internacional de los Museos. Museo ARTIUM, Vitoria 2011 Fragmentos de ensayos y de la presentación en la Fundación Joan Miró de Barcelona, el 16 de noviembre de 2019, en el ámbito de la exposición Arte Sonoro? - Vídeo 6 minutos Apoyo Home
- Vertidos | Luiz Simoes Contem
VERTIDOS VERTER: Del Latín vertěre - Derramar, tirar VESTIR: Del Latín vestīre - Cubrir, proteger o adornar el cuerpo M e acuerdo que cuando estaba en la universidad en Rio, un grafiti en una pared decía: De nada sirve luchar, el Sol se apagará dentro de 6 mil millones de años. En la misma pared alguien pintó: ¡Que alivio! Creía que sería dentro de 6 millones. En la naturaleza todo ocurrió siempre en una escala de tiempo no humana. Es cierto que un día el sol dejará de brillar, que la vida en nuestro planeta tiene fecha de caducidad, pero lo estamos acelerando, convirtiéndolo en un proceso visible. En los últimos cien años quemamos más reservas naturales que en cuatro mil millones de años de actividad orgánica en el planeta. ¿Podemos dejar que la historia siga siendo lenta? Luiz Simoes, 2004 Los Vertidos aluminio , cartón, plástico, tretrabrik y vidrio - 2004 / 2005 Todo tiene ciclos. Las historias que imaginamos tienen ciclos; nosotros tenemos ciclos y dentro de nuestros ciclos imaginamos y creamos de formas distintas. En el año 2004, cuando me surgió la idea de VERTIDOS, en mi pensamiento predominaba la visión de lo bello que somos, capaces de crear belleza incluso en situación de penuria y escasez; a la vez, quería también reflexionar sobre nuestra capacidad destructiva, contrastante e incoherente con nuestra capacidad intelectual. En los años siguientes, diferentes ciclos me llevaron a otras visiones. Surgió entonces una segunda serie de fotografías, en las que los cuerpos, extenuados y sucios, adornados con nuestras creaciones, yacen sobre la tierra. En mi constante reflexión, años más tarde creé una serie de pinturas objetcuales con aquellos mismos vestidos, en las que ya no están los cuerpos y apenas perduran los restos de nuestras creaciones. Y hoy, veinte años más tarde, en mi ciclo actual, empiezo una nueva serie de cinco obras utilizando el polvo de aquellos mismos materiales. Vuelve a mi mente la pregunta que me hice en 1988, en mi solitaria travesía del Sáhara: ¿Cien mil? ¿Un millón? ¿Cuántos años pasarían hasta que se desplomara todo lo que hemos construido y, lentamente, la tierra y la maleza lo cubrieran todo, borrando para siempre cada vestigio de nuestra fugaz presencia en el planeta? Y mi pregunta actual sigue siendo la misma: ¿Podemos permitir que la historia siga siendo lenta? Luiz Simoes, 2024 aluminio, cartón, plástico, tretrabrik y vidrio - 2007 Vertido de aluminio Acrílica, pigmentos de hierro, poliuretano y vertido de aluminio sobre tela en vitrina 100x130x10 cm Vertido de plástico Acrílica, pigmentos de hierro, poliuretano y vertido de plástico sobre tela en vitrina 100x130x10 cm Vertido de tetrabrik Acrílica, pigmentos de hierro, poliuretano y vertido de tetrabrik sobre tela en vitrina 100x130x10 cm Vertido de vidrio Acrílica, pigmentos de hierro, poliuretano y vertido de vidrio sobre tela en vitrina 100x130x10 cm Vertido de cartón Acrílica, pigmentos de hierro, poliuretano y vertido de cartón sobre tela en vitrina 100x130x10 cm Los objetos En el poema "Aventura", el personaje es un bote que el poeta Manoel de Barros encuentra tirado "boca arriba y vacío" en un lugar remoto. En este estado de abandono, el bote no contenía más que el vacío. No hace mucho, esta vasija debió ser el foco de atención, cuando atraía el deseo de quienes la querían cerca por lo que había en su interior. Quizás recibió miradas de interés porque contenía algo que despertaba placer inmediato. Me imagino que este bote, ahora vacío y abandonado en el bosque, pudo haber sido alguna vez un bote de dulces o helados. Ocupando el centro de la mesa, recibía miradas ansiosas. Cuando deseado, el bote quizás se haya engañado al imaginar que lo querían por lo que era y no por lo que temporalmente contenía. Inmenso será ahora su dolor, abandonado. Rechazado por los humanos y sus volubles deseos, sólo la naturaleza lo quiere. La naturaleza nunca desprecia y sí, recibe, regenera, llena vacíos. Eso ya lo sabía Spinoza. "Inútil", el bote ya no servía, salvo para las metamorfosis, pues eso es lo que produce la naturaleza en todo aquello que, al recibir sus cuidados, sufre un contagio, una comunión. “Después de deshacerse en la naturaleza, las latas pueden incluso encantar a las mariposas", presagió el poeta. Tiempos después, el escritor tuvo que volver al mismo remoto lugar. Recordó el vacío y abandonado bote y se preparó para volver a ver aquella triste imagen. Sin embargo, durante el intervalo de tiempo transcurrido, sin que el poeta lo supiera, un pajarito voló “por casualidad” sobre el bote y en su vientre vacío dejó una semilla. Ya había en él arena y polvo, que la naturaleza depositara. “Las lluvias y los vientos dieron al embarazo de la vasija, fuerzas para dar a luz", y donde antes había el vacío, un poema vivo surgió. De aquel vientre floreció un rosal... “Si no damos nuestro amor, este se nos pudre dentro”, agradeció el poeta al bote esta lección que recibió en forma de rosas. Porque la vasija ahora estaba plena de la belleza que nos ofrece la naturaleza sin pedir nada a cambio. Elton Luiz Leite de Souza Filósofo. Profesor en la Universidad Federal de Rio de Janeiro Una tele Impresión de tinta pigmentada y barniz acrílico sobre tela. 100 x 130 cm Un par de sillas Impresión de tinta pigmentada y barniz acrílico sobre tela. 100 x 130 cm El cochecito Impresión de tinta pigmentada y barniz acrílico sobre tela. 100 x 130 cm Abrigo Impresión de tinta pigmentada y barniz acrílico sobre tela. 100 x 130 cm La moto Impresión de tinta pigmentada y barniz acrílico sobre tela. 100 x 130 cm Tierra Acrílica sobre tela. 130 x 400 cm Oscuridad Acrílica sobre tela. 130 x 400 cm Expanción Acrílica, pigmentos y polvo metálico sobre lino. 130 x 200 cm Vacío Acrílica sobre tela. 130 x 200 cm Ausencia Acrílica sobre tela. 130 x 200 cm Réquiem para 2 Basuróphonos La obra se inspira en la idea de que en un futuro decadente y degradado, en el cual los únicos recursos fueran restos de tiempos más prósperos, un personaje que jamás hubiera visto un instrumento musical construyera, bajo su intuición y con escasos recursos, dos instrumentos similares a un violonchelo y un contrabajo, con los cuales expresar musicalmente su lamento por la situación de penuria en la que se encuentra. La música se inspira en el ruido continuo del camión de la basura acelerando su motor. Reproduciendo los sonidos con mi voz, grabé varios fragmentos y editándolos en una línea de tiempo, creé la secuencia. Fue la forma de componer mi música sin ser músico. La secuencia, en su forma original, fue interpretada por el violonchelista Ivan Lorenzana utilizando los instrumentos construidos con basura, de ahí sus nombres, Basuróphonos. Réquiem para 2 Basuróphonos es un lamento, un diálogo entre los dos instrumentos, que gira alrededor de si mismo en una pieza que alude a lo que estamos haciendo… acelerando. Réquiem para 2 Basuróphonos Instalación audiovisual para tres proyectores de diapositivas controlados digitalmente. 7 minutos. Entrevista Réquiem para 2 Basuróphonos. video 4 minutos. Musitekton - Barcelona, 24 de marzo de 2012 Iván Lorenzana - Basuróphono mezzo Ernesto Vargas - Basuróphno basso Making of Vertidos - video 4 minutos Making of Ausencia - video 4 minutos Brasilea Foundation. Basel, 2006 Galería Blanca Berlin. Madrid, 2008 Centro Cultural Puertas de Castilla. Murcia, 2009 Gassmann Zürich, 2011 Home
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